sábado, 15 de enero de 2011

CN Atlètic-Barceloneta vs C.D. Waterpolo Turia


“Esto es un proyecto”, la frase se repite de manera metódica, casi como un mantra, cada vez que se habla con alguien del C.D. Waterpolo Turia sobre el mismo. Y por supuesto esta insistencia tiene su razón de ser, especialmente en el mundo del deporte profesional actual, donde lo que dicta son los resultados, el triunfo inmediato, los flashes y las portadas. Tiene su razón de ser, decimos, especialmente en días como hoy, frente a resultados tan adversos como el que ha cosechado el Turia en su visita al feudo del C.N. Atlètic-Barceloneta, el actual campeón y líder de División de Honor.

Visto de manera descontextualizada, solo con las frías cifras en mano, el 28 a 1 que los catalanes infligieron a los valencianos puede resultar abrumador, lapidario incluso. Pero si volvemos a la frase del principio, a la del proyecto, y consideramos éste resultado y los predecesores dentro de un marco más amplio-el del mentado proyecto-las cosas comienzan a cobrar su justa dimensión; y la caída frente a uno de los mejores equipos de Europa se convierte en lo que es: un paso más, de hecho y aunque sea difícil verlo en este momento, es un paso ascendente más, en una larga carrera de la cual el Turia saldrá fortalecido y victorioso, aunque para ello ahora mismo lo que toque sea sufrir.

En las aguas de San Sebastiá se cumplieron los pronósticos previos, y se impuso el dueño de casa, con una formación en donde no faltaron la mayor parte de sus grandes figuras, como Xavi Vallés, Albert Español o Aleksandar Ciric. El valiente planteamiento ofensivo del Turia no fue suficiente ante un cuadro que en 5 años ha sido derrotado apenas 2 veces en competencia doméstica. Dos contundentes parciales (el último y el primero) cimentaron un marcador abultado que demuestra la seriedad con que el Barceloneta afrontó el encuentro, ya que respetó a su rival de principio a fin, alineando a sus efectivos de primera línea y manteniendo la intensidad en el juego a lo largo de todo el partido.

Una vez finalizado el encuentro el entrenador del Turia, Rubén D. Rodríguez, aunque aquejado de una evidente afonía señaló “Estoy muy orgulloso de mi equipo, a pesar del resultado. Hemos jugado contra el mejor equipo del campeonato, y siempre hemos intentado ir al frente, realizar nuestro juego, de manera valiente. Tenemos que recordar que somos un equipo joven, con mucho por aprender todavía, y aunque sea duro, ocasiones como ésta son las mejores para crecer, tanto a nivel individual como colectivo”

Y finalmente eso es lo importante, mantener todo en perspectiva, acordarse de la juventud del grupo, del compromiso que tienen con el club, y del enorme potencial que atesoran. Es fundamental contar con paciencia, y apoyar a un equipo que no puede hacer más que crecer, porque cuentan con la voluntad inquebrantable de hacerlo, y lo demuestran día a día, en duro entrenamiento tras duro entrenamiento, todo por el amor a un deporte y a unos colores, que sin duda más temprano que tarde volverán a vivir alegrías como las de la temporada pasada. Todo es cosa de respetar el proyecto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Como era de esperar los incondicionales estuvimos en la Piscina de los baños de San Sebastian en la Barceloneta y ocurrio lo que tenia que ocurrir.
Pero una vez más demostrasteis que sois un grupo humamo excepcional ya que al final del varapalo, que lo es, se vio la union habitual entre todos.
Quiero destacar que el equipo estaba en un estado fisico penoso y no devido a la falta de entreno, yo asisti a una distribucion generosa de Primperan y Fortasec al final del partido lo que determina que las nauseas y la descomposición intestinal fueron las sensaciones mas habituales y no por el resultado, mas bien devido al virus que dejo a tres componentes del equipo sin poder viajar a Barcelona y a algunos de los que lo hicieron un pelin al limite.
Ya se que me direis que todo lo expuesto no es escusa, pero yo me adiero a la opinion del bloguer en lo referente al proyecto y me quedo con la sonrrisa del final del partido de algunos miembros del equipo cuando desde la grada una aficionada incontrolada empezo a cantar "Amunt Valencia" para sorpresa de todos.
La aficionada en cuestión fue identificada a posteriori como miembro de esa banda de istericos llamada familia Sanz.
Un abrazo de los incondicionales.
Enric Sanz.